Facebook y la Segunda Guerra Mundial

“Divertido” muro de Facebook, si dicha red social hubiera existido durante la Segunda Guerra Mundial.

Pincha en la imagen para verla a tamaño completo.

Vía | Uno de cientos de eventos de Tuenti.

El Universo conocido representado a escala en vídeo

Vídeo de una simulación de todo el Universo conocido en la actualidad perfectamente a escala. Alrededor de Tierra podemos ver las numerosas órbitas de los satélites que los humanos hemos enviado durante todos estos años. A continuación otras figuras geométricas que vemos representan el tiempo indicado que tarda un rayo de luz en salir desde nuestro planeta a este punto, llegando al final a la frontera que el espacio-tiempo podríamos llegar a observar y que nos revela así la edad aproximada de todo el Universo.

Visto en | numerosísimos blogs

Gripes del mundo del pasado y el presente. La verdad en tres videos.

La ex-ministra de sanidad de Finlandia, Dra. Rauni Kilde habla atrevidamente sobre la Gripe A y las intenciones que tiene el mundo actual engañándonos con dicha gripe. Otros dos no menos interesantes vídeos completan esta entrada. Pediría que por favor los veais con atención.

Saquen conclusiones. Estos no dejan de ser vídeos conspiranoicos, pero que tales cargos políticos hablen así da que pensar.

Walkman, tecnología del pasado

ScottWalkman

Fantástico artículo en la BBC -no se lo pierdan, hagan un esfuerzo con el inglés o usen el traductor- sobre un chico de 13 años al que su padre convence para usar un Walkman de los 80 en lugar de su iPod durante una semana.

El Walkman cumple estos días 30 años (el primer modelo comercial salió a la venta en Japón el 1 de julio de 1979) y la verdad es que compararlos con un MP3 de hoy en día da casi un poco de lástima. “Cuando me monté en el autobús de la escuela mis compañeros se rieron”, comenta Scott Campbell, el conejillo de indias de este experimento.

Cuesta creer que exista ya toda una generación incapaz de reconocer este tipo de producto o que sólo tuvo una experiencia directa con los últimos modelos, delgados y mucho más estilizados de los que se usaban en los 80.

Más interesante aún es comprobar qué consideran que falta en este tipo de productos o lo difícil que resulta entender conceptos que para nosotros eran evidentes: “tardé tres días en darme cuenta de que las cintas tienen otra cara” comenta -no se ría, si lo piensa desde la óptica de un chico que siempre ha usado discos duros o memoria sólida resulta un tanto absurdo-. Otra queja que da una pista de cómo consumimos música hoy en día: “No tiene función de reproducción aleatoria”.

A favor de este tipo de productos Campbell sólo ha encontrado la doble salida de auricular del modelo que estuvo probando. Para conectar dos auriculares a un iPod hace falta, después de todo, un adaptador.

Y ya que estamos con formatos olvidados, apunto en esta entrada el siguiente enlace: Microsoft está considerando distribuir Windows 7 en llaveros USB de memoria (pendrives, si lo prefiere), al menos en la versión básica destinada a Netbooks, que por lo general carecen de unidades de CD o DVD. El paso es lógico, el formato de discos ópticos, ya sean CD-ROM, DVD, o Blu-Ray, tienen los días contados, pero a la industria le está costando horrores darlo.

Vía | ElMundo.es
Entrada de | Álvaro

Palabras de un Policía Local

He recibido por correo un artículo escrito por un policía local, muy interesante. Merece la pena leerlo, aplicable a todas la fuerzas y cuerpos de seguridad. Profesiones miradas por la parte baja de la sociedad frecuentemente con odio, sin recordar que son personas de carne y hueso las que la desempeñan poniendo su vida en peligro. Lo dejo íntegramente aquí:

No soy perfecto. Lo siento.

Todos los humanos cometemos errores, y yo he pagado por cada uno de ellos. En mis años de servicio he visto más de lo que tú nunca verás, más de lo que nadie debería ver nunca. He intervenido armas de fuego, drogas, cuchillos y navajas, defensas, bates y un sin fin de artilugios semejantes que podían haber resultado mortales para alguno de tus seres queridos o incluso para ti mismo, pero nunca lo sabrás porque estuve allí para evitarlo.

He recogido cuerpos destrozados en las carreteras pero también te he ayudado a cambiar la rueda pinchada de tu coche. He estado en más peleas de las que puedo contar y en más catástrofes de las que hubiera deseado. Las llamas de un incendio han quemado mi piel y la sangre de una víctima, incluso de un compañero, han manchado mi uniforme demasiadas veces.

He visto casi cada tipo de muerte que pueda existir y más de las que podáis imaginar. Debido a mis servicios, casi he muerto en varias ocasiones y he perdido amigos y colegas. He caminado ese largo paseo hasta la puerta para decirle a una madre, padre, esposa, hijo o familiar que su ser amado nunca volverá a casa. He aguantado la agonía verbal e incluso las amenazas de esa pobre gente que no puede aguantar su dolor y lo proyecta contra la primera persona que puede, el mensajero de la noticia, yo.

He visto el maltrato y la violencia entre personas que un día se prometieron amor, entre padres e hijos, entre hermanos y entre amigos. He visto los actos más crueles y mezquinos del ser humano. He visto la enfermedad y la vejez, he ayudado a levantarse al caído y he socorrido al enfermo.

Si fallo en mi trabajo, o aún sin fallar, puedo ser fácilmente denunciado ante una justicia que no me ampara, poniendo en riesgo mi trabajo, mi familia y mi propia vida. Puedo incluso perder mi libertad, por una mala situación que puede requerir una decisión en pocos segundos que a un Juez le llevara años tomar. He visto los ojos de un padre cuando la droga se ha llevado a su hijo.

He visto crímenes con los que nunca soñarías y nunca verás en series ni películas de televisión. Como un compañero una vez me dijo: “Los policías viven los veinte peores minutos de las vidas de otros”. Sí.

Puede que le haya pedido la documentación alguna vez mientras le indicaba que sacara las manos de los bolsillos. O haberle sacado de su coche en plena noche mientras le indicaba que mantuviera las manos a la vista. Incluso haberle pedido que extendiera los brazos y haberle cacheado, todo ello sin motivo aparente para usted.
Pero usted no ha sido apuñalado en un descuido por no cachear a un ciudadano aparentemente normal, ni ha visto como un compañero caía al suelo de un tiro en la cabeza por no tomar medidas de seguridad, tampoco ha ido a visitar a un compañero que se ha quedado invalido al atropellarle un conductor que se dio a la fuga simplemente porque estaba ebrio.

He escuchado de amigos y familiares como “la Policía no hace nada” como “nos quedamos con droga” como “maltratamos y torturamos a los detenidos” o como “llegamos tarde a propósito”…

He visto a mi esposa escatimar y arañar intentando sacar adelante a tres niños con el sueldo de un policía. He visto a mis chicos aguantarse cuando se dieron cuenta de que no podía ir a sus actos escolares porque “Papá no tiene un horario normal”. He visto también a mis chicos llevar una carga que no deberían haber llevado, cuando uno de sus compañeros o amigos ha dicho que “Todos los policías son unos hijos de puta y deberían estar muertos”.

He trabajado noches, fines de semana y vacaciones, noche vieja, navidad y hasta el día que tuve mi primer hijo, mientras tu estabas cómodo y seguro en tu casa con tu familia. Mi familia completa caminó sin mí demasiado tiempo… demasiado tiempo…

He visto las caras de niños que estaban perdidos y que mis colegas y yo tuvimos el privilegio de devolverles a los brazos de su desesperada madre. He visto hemorragias que he sido capaz de parar, corazones a los que he sido capaz de dar una segunda oportunidad para volver a empezar y a las víctimas del crimen que mis camaradas y yo hemos sido capaces de proteger.

Tengo grabadas en mi mente las caras de las personas cuyas vidas mis compañeros y yo salvamos. Sí, tengo historias de éxito… y de fallos.

Tengo noches en las que no puedo dormir, simplemente porque veo las caras de los que no pude ayudar, porque no llegue a tiempo o simplemente porque pienso en un “y sí…” para cada caso en que fracasé. Y si usted nunca ve una milésima parte de esto, es porque la Policía Local ha hecho su trabajo…

Si cometo el más mínimo fallo lo pagaré dos veces y aún así me pondré mi uniforme, mi arma  y saldré de nuevo. Porque es lo que los profesionales hacen, porque YO SOY POLICÍA LOCAL.

Entrada de | Álvaro
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