Durante los últimos siglos todo el mundo ha ido empapándose de la cultura del país más poderoso del mundo: los Estados Unidos de América. Actualmente se empieza a cuestionar que este país ocupe este trono global, prestando cada vez más atención a la emergente Asia. ¿Tal vez Japón?, ¿Y Corea del Sur?, demasiado pequeños para poner orden. Tranquilos, tenemos a China, prácticamente igual de extensa que los Estados Unidos, pero con un factor de cuadruplica al país norteamericano: su superpoblación.
Pocos dudan ya de su futuro reinado global. La crisis económica ha reforzado aún más a China en este sentido debido a la compra de deuda de países como España. Pero bien, la pregunta desde un perfil sociológico es si provocará este nuevo reinado una “asiatización” global al igual que ocurrió durante generaciones con la “americanización”.
¿Se pondrá, a largo plazo, de moda el comunismo? Y qué me dicen de los valores éticos y morales chinos, ¿darán a la humanidad una visión más saludable y feliz, alejándonos a los occidentales de nuestro perpetuo consumismo? Si el liderazgo de China se termina asentando en las próximas décadas, preguntas como éstas serán claves para estudiar la evolución de los rasgos que definan a la humanidad del siglo XXI.
Recuerdo como durante el movimiento del 15-M (conocido mundialmente como ‘el mayo español’) sí que se animaba por parte de la mayoría de los indignados a acudir a votar a las elecciones autonómicas y locales del pasado 22 de mayo, siempre que no lo hicieran (como rezaba la plataforma hermana No LES Votes) al PP, PSOE ni CiU, partidos que votaron a favor de la popularmente conocida como Ley Sinde, contenida dentro del paquete de la Ley de Economía Sostenible (de ahí el LES), cuyo fin era acabar con la piratería en la red el cierre de las páginas webs que el gobierno considerase oportunas, sin sentencia judicial, lo que en resumidas cuentas suponía un peligroso acercamiento al sistema chino de censura en la red. El resultado y prueba de esto fue la fuerte entrada de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid.
En realidad sólo eran las minorías más radicales que poco a poco fueron distorsionando el espíritu del 15-M las que propagaron la idea de la abstención, del voto nulo o en blanco (que encima favorece a los partidos mayoritarios, pero ese es otro tema), y parece que con el paso del tiempo se ha ido extendiendo más esta idea abstencionista, que define a toda actividad política como una comedia y se niega a participar en ella.
Dejando a un lado que todo pueda ser una comedia (que en el fondo la vida en sí misma lo es), en mi opinión si la gente con este sentimiento apolítico se levantase y votase a partidos minoritarios el poder en este país no estaría predestinado al PP-PSOE que en tiempos de crisis parecen no ser tan diferentes. Seguramente con una mayor competitividad entre más partidos al estar el poder más repartido, estos no se dejarían influenciar tanto por las leyes que imponen los bancos y las grandes empresas, y así nos iría mejor.
Alternativas interesantes las hay de todas clases. Si el mundo quiere un cambio pero decide no ejercer su derecho a votar por dicho cambio es muy difícil que un nuevo mundo se materialice. Digo difícil, pero no imposible ya que gracias a Dios, como he mencionado, existen iniciativas que intentan imitar el logro islandés como el 15-M o la más reciente a nivel global del 15-O, pero salir a la calle a manifestarse por una renovación del sistema y por el contrario negarse a votar para renovarlo me parece como digo un poco contradictorio.
Si bien es muy complicado cambiar el sistema desde fuera del sistema, más grave puede ser si además decidimos no cambiarlo desde dentro del propio sistema. Y cuando digo grave pasa por mi cabeza la posibilidad de una horrible tercera guerra mundial como la situación se alargue demasiado. La comedia pasará a ser una tragedia si dejamos que el guión prosiga.
Gracias a la democracia tenemos la oportunidad de votar por un cambio real, por lo menos intentémoslo.
Actualización (2 de noviembre): Acabo de ver que finalmente Anonymous ha creado la Operación 20N (hashtag #Op20N en Twitter) cuyo mensaje viene a ser el que redacté hace dos semanas para este artículo, destacando que en caso de que no te convenza ningún partido minoritario, la mejor opción es votar nulo. Vídeo completo con la explicación:
Podía haber publicado esta entrada en mi blog musical pero debido a la temática y a que en UnderMyGlass (cambiamos nombre y dirección del blog) no me he señalado acerca del movimiento de indignados del 15M (aunque sí en Twitter) lo haré con una composición un tanto curiosa que liga al 15-M con su manifiesto hermano #Nolesvotes, relacionado directamente con la Ley Sinde, y con un mensaje final un tanto humorístico, en la que he usado como base musical el nuevo éxito de Justice.
No es la primera vez que lo veo, ni la primera que lo he recomendado a mis amigos, pero por alguna extraña razón nunca se me había ocurrido publicarlo en el blog. Es tan brillante el discurso que dio en la Universidad de Stanford en 2005 que cada vez que me lo recuerdan no puedo evitar tragármelo de nuevo.
Dedíquenle este cuarto de hora a una de las grandes mentes de la industria tecnológica si es que no lo han hecho ya, seguro les merecerá la pena.
“Seguid hambrientos. Seguid alocados.”
PD: Dos entradas de Apple seguidas en el blog, ¿qué me está pasando?
Sin palabras. Una sátira que repasa la historia política española de los últimos años que nos han llevado a la situación económica actual. Y porque los políticos españoles no son los únicos responsables, tal vez también te interese el artículo “2008: Una Crisis Que Empezó en 2001” o este otro que canta a los indignados del 15M.
Malvado! hahaha RT @albertpelias Este año hemos conseguido originalidad en Eurovisión. No creo que otro país sea representado por una yegua. 22 minutes ago
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