Discurso de Steve Jobs en la Stanford University

No es la primera vez que lo veo, ni la primera que lo he recomendado a mis amigos, pero por alguna extraña razón nunca se me había ocurrido publicarlo en el blog. Es tan brillante el discurso que dio en la Universidad de Stanford en 2005 que cada vez que me lo recuerdan no puedo evitar tragármelo de nuevo.

Dedíquenle este cuarto de hora a una de las grandes mentes de la industria tecnológica si es que no lo han hecho ya, seguro les merecerá la pena.

“Seguid hambrientos. Seguid alocados.”

PD: Dos entradas de Apple seguidas en el blog, ¿qué me está pasando?

Apple Store en Sol: Tío Pepe vs. Tío Steve

Si has estado atento a las noticias de estos días sobre la acampada en Puerta del Sol promovida por la campaña #DemocraciaRealYa puede que no te hayas percatado de que el emblemático edificio del Tío Pepe está en plena fase de restauración, despistado por las pancartas de protestas que cubren sus andamios. El cartel que da nombre al edificio también fue retirado hace un mes para su reparación.

Hasta aquí todo normal hasta hace unas semanas, cuando Alberto Ruiz Gallardón anunció que una futura Apple Store, la tercera en el país, ocupará las siete plantas del edificio pasando a ser una de las más grandes del globo. Ha sido entonces cuando los ciudadanos de la capital española se han dividido a favor y en contra de una supuesta retirada definitiva del popular cartel debido a su longevidad y los sentimientos que el tiempo ha generado en éste.

¿Consentirá Steve Jobs, presidente de la compañía de Cupertino, que su edificio se resguarde bajo semejante letrero?, ¿comprará la bodega e inventará el iWine?, y en este caso, ¿modificará el cartel por uno similar al del montaje de la imagen?

Posiblemente dependerá del dinero que Jobs ponga sobre la mesa de la empresa de vinos. Personalmente soy de los que piensan que semejante horterada de cartel no puede ser considerado patrimonio cultural ni ningún invento de esos. Y por supuesto, tampoco considero que sea más importante que la Iglesia del Buen Suceso, que fue derribada hace siglo y medio para construir el actual modesto edificio sin respetar su fachada ni demás historias (cosa de la que estoy de acuerdo), por lo que me declaro a favor de la sustitución de este desfasado cartel por el de la glamurosa manzana, de alguna manera símbolo del siglo XXI, y porque al fin y al cabo We’re all living in America.

Obsolescencia Programada: tú también la sufres

Si sueles estar a la onda del mundo blogueril o los Trending Topics de Twitter seguramente ya hayas oído hablar de este tema que tuvo cierta repercusión tras la emisión de uno de los documentales más populares de los últimos meses, emitido en La 2 de TVE: Comprar, Tirar, Comprar.

Particularmente también he sufrido directamente este problema: hace años mi primera impresora decidió morir, modelo muy parecido al del documental: una Epson Stylus C44. Como desconocedor por entonces de tal obsolescencia programada volví a comprar otra de la misma marca que por ahora no ha dado error, tal vez Epson vio empañada su imagen y decidió eliminar de sus nuevos modelos el chip de la muerte.

Parece que tras las denuncias que sufrió Apple con las baterías de sus primeros iPods, la compañia también decidió eliminar su radical política de obsolescencia: Llevo más de un año con uno y la vida de la batería continúa sobrepasando las 20 horas como el primer día. En cambio, en la actualidad podemos ver otras medidas de obsolescencia adoptadas por la compañía de Steve Jobs como el  prematuro abandono del iOS a sus primeros iPhones porque ya es hora de pasar otra vez por caja, o una reserva evidente de novedades muy solicitadas en su último iPod Touch (esa cámara de fotos que no llega al megapíxel) para presentarlas como novedades en su próxima versión, asegurándose más ventas.

Aunque si miramos a su competencia más directa, Microsoft, nos encontramos con la actual incompatibilidad en Windows XP de las últimas versiones de Internet Explorer y el paquete de Windows Live que incluye programas como Messenger o Movie Maker, cuando este SO, a pesar de su longevidad, sigue siendo usado por la mayoría de los usuarios.

En el ámbito social, la obsolescencia programada se encuentra muy arraigada y aceptada por la mayoría. Ésta se esconde tras la moda: ¿por qué he de renovar mi armario con nuevas prendas si las que tengo no están estropeadas?  ¿Mi pantalón de pitillo ya no se lleva?

Nada escapa del espíritu consumista. A no ser por éste, tal vez estaríamos familiarizados con tecnologías que no veremos hasta dentro de unas décadas, que no se comercializan ahora porque interesa explotar poco a poco las ya desarrolladas hace años, aunque entonces, paradójicamente se crearía una nueva obsolescencia, no programada, y más radical.

iPad será a los notebooks lo que iPod fue a los discman

La verdad es que en el 2020 me veo con aparatos por todos lados, con el hogar completamente digitalizado y por qué no, controlado desde una tableta como esta, muy mejorada claro. Aún le queda mucho por evolucionar, es como si comparas el primer de todos los iPod’s con cualquiera de los que hoy se comercializan.

Al igual que el discman murió con la llegada del iPod, los siguientes en caer serán los notebooks o miniportátiles como hoy los conocemos: mitad pantalla-mitad teclado. Sino, tiempo al tiempo. No creo que tarden mucho en sacar imitaciones, al igual que los miles de mp3′s que imitaban al iPod, y que se popularizaron en España por 2004 y 2005, 3 o 4 años después del lanzamiento del iPod.

Buenafuente tampoco se pudo resistir al iPad.

Con el iPad haré como con el iPod, que hasta que no han pasado nueve años después de su lanzamiento, por fin he visto que merecía la pena (nano 5G) antes que comprarme un móvil carísimo que hiciera medianamente lo mismo: un iPhone liberado (sí, es que soy de tarjeta). Y es que aunque tiene muchos aspectos positivos, faltan otros muy esenciales como webcam, un puerto USB de los estándar, reproducción de vídeos a 1080p, una ranura para tarjetas de memoria o la multitarea como bien comenta Enrique Dans en el vídeo superior de la CNN+.

Saldrá a la venta en EE.UU. dentro de 59 días, y alrededor del mes de mayo en Europa. Os dejo con un vídeo promocional del iPad:

La Casa Blanca vivía en la prehistoria informática

Los equipos aún funcionan con Windows 2000 y las líneas se colapsan

Después de una campaña electoral sustentada en una sofisticada red informática, construida en torno a redes sociales como Facebook y Myspace, y meticulosamente diseñada por jóvenes nacidos bajo la burbuja tecnológica de EE UU, el equipo de Barack Obama se ha mudado a la Casa Blanca para descubrir que la infraestructura tecnológica en la sede de la Presidencia está suspendida en el tiempo, 10 años atrás.

Una multitud de jóvenes acostumbrados al uso de ordenadores Macintosh, de la tan de moda Apple, ha ido llegando desde el martes a sus oficinas para descubrir que muchas computadoras todavía funcionan con Windows XP o, lo que es peor, Windows 2000. Los cortafuegos impiden consultar cuentas de correo que no sean oficiales. Portales de redes sociales están vetados en otros terminales. Adiós Gmail, Facebook o Yahoo. No más Messenger, Hotmail o Twitter. Este equipo, que en la campaña electoral lideró el fundador de Facebook y mano derecha de Obama en Internet, Chris Hughes, se ha topado con la burocracia federal.

525113296_3b30d07135_oTal ha sido el colapso que, desde que a mediodía del día de la inauguración se sustituyó la página web de la Casa Blanca de George Bush por la de la nueva era Obama, ésta no ha sido actualizada. Desde el miércoles hasta ayer por la noche, la última noticia que se había colgado en el blog de la Presidencia [whitehouse.gov/blog/] era la transcripción del discurso del Presidente Obama en su toma de posesión. No se informó de sus primeras órdenes ejecutivas. Ni del cierre de Guantánamo. Ni sobre su primer servicio religioso en la Catedral de Washington. Nada.

En una entrevista concedida a The Washington Post, el portavoz de Obama, Bill Burton, lo explicó de forma sencilla y clara: “Es como pasar de la Xbox360 a una Atari”. Lo más moderno y funcional que este equipo ha encontrado en algunos ordenadores es Microsoft Office.

Durante dos días, muchas de las líneas telefónicas del Ala Oeste no funcionaron, por lo que no había Internet en muchos de los ordenadores. Los periodistas que deseaban contactar con el personal de Obama se encontraban, invariablemente, con una señal de ocupado.

Algunas líneas habían sido desconectadas por la administración anterior. Los recién llegados ni siquiera pudieron hacer funcionar el sistema de megafonía que, al final, revivió el jueves por la tarde, para pedir a los periodistas que acudieran a la primera comparecencia del nuevo jefe de prensa, Robert Gibbs.

La transición hacia una Casa Blanca tecnológicamente integrada en el siglo XXI no será rápida ni fácil. La Ley de Documentos de la Presidencia establece que todas las comunicaciones de la Casa Blanca deben preservarse en aras de la transparencia y para facilitar posibles investigaciones futuras.

No es una ley anecdótica. En 2007, diversos altos cargos de la Administración Bush perdieron unos cinco millones de correos electrónicos que narraban la gesta del despido de ocho fiscales del Estado que no comulgaban con las directrices políticas marcadas por el anterior Gobierno. Estos oficiales mandaron muchos de estos correos desde un misterioso servidor privado, ‘gwb43.com’, las iniciales del presidente George Walker Bush y su número de presidente, el 43.

Obama ha querido insuflar nuevos aires de transparencia a su Administración y a su portal en la red. “Uno de los grandes cambios es el de la nueva página web”, explica Macon Phillips, director de Nuevos Medios de la Administración. “Será una ventana para que el Presidente y su equipo se comuniquen con el resto de la nación y del mundo”.

La nueva página de la Casa Blanca permite enviar mensajes al presidente y a su equipo; es de navegación fácil; contiene vídeos, y, de acuerdo con las leyes federales, no está sujeta a ningún tipo de derechos de autor. La principal novedad es que se le ha aplicado al sitio web una licencia Creative Commons, que permite el uso libre de material colgado en él por fuentes ajenas a la Casa Blanca.

Vía | El País

Entrada de | Álvaro

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