Consejos para proteger tus pertenencias de los cacos

Algo más de dos semanas son las que he estado ausente por las pruebas de selectividad. Ahora una vez superadas, retomo el blog con una entrada que, aunque da consejos sobre la seguridad de un equipo fotográfico, se podría aplicar a cualquier gadget de nuestra propiedad: portátil, móvil, iPod,… y que también será útil para los que como yo tengamos pensado mudarnos de ciudad para iniciar los estudios universitarios. Haz click AQUÍ para ver el listado de consejos.

iPad será a los notebooks lo que iPod fue a los discman

La verdad es que en el 2020 me veo con aparatos por todos lados, con el hogar completamente digitalizado y por qué no, controlado desde una tableta como esta, muy mejorada claro. Aún le queda mucho por evolucionar, es como si comparas el primer de todos los iPod’s con cualquiera de los que hoy se comercializan.

Al igual que el discman murió con la llegada del iPod, los siguientes en caer serán los notebooks o miniportátiles como hoy los conocemos: mitad pantalla-mitad teclado. Sino, tiempo al tiempo. No creo que tarden mucho en sacar imitaciones, al igual que los miles de mp3′s que imitaban al iPod, y que se popularizaron en España por 2004 y 2005, 3 o 4 años después del lanzamiento del iPod.

Buenafuente tampoco se pudo resistir al iPad.

Con el iPad haré como con el iPod, que hasta que no han pasado nueve años después de su lanzamiento, por fin he visto que merecía la pena (nano 5G) antes que comprarme un móvil carísimo que hiciera medianamente lo mismo: un iPhone liberado (sí, es que soy de tarjeta). Y es que aunque tiene muchos aspectos positivos, faltan otros muy esenciales como webcam, un puerto USB de los estándar, reproducción de vídeos a 1080p, una ranura para tarjetas de memoria o la multitarea como bien comenta Enrique Dans en el vídeo superior de la CNN+.

Saldrá a la venta en EE.UU. dentro de 59 días, y alrededor del mes de mayo en Europa. Os dejo con un vídeo promocional del iPad:

Walkman, tecnología del pasado

ScottWalkman

Fantástico artículo en la BBC -no se lo pierdan, hagan un esfuerzo con el inglés o usen el traductor- sobre un chico de 13 años al que su padre convence para usar un Walkman de los 80 en lugar de su iPod durante una semana.

El Walkman cumple estos días 30 años (el primer modelo comercial salió a la venta en Japón el 1 de julio de 1979) y la verdad es que compararlos con un MP3 de hoy en día da casi un poco de lástima. “Cuando me monté en el autobús de la escuela mis compañeros se rieron”, comenta Scott Campbell, el conejillo de indias de este experimento.

Cuesta creer que exista ya toda una generación incapaz de reconocer este tipo de producto o que sólo tuvo una experiencia directa con los últimos modelos, delgados y mucho más estilizados de los que se usaban en los 80.

Más interesante aún es comprobar qué consideran que falta en este tipo de productos o lo difícil que resulta entender conceptos que para nosotros eran evidentes: “tardé tres días en darme cuenta de que las cintas tienen otra cara” comenta -no se ría, si lo piensa desde la óptica de un chico que siempre ha usado discos duros o memoria sólida resulta un tanto absurdo-. Otra queja que da una pista de cómo consumimos música hoy en día: “No tiene función de reproducción aleatoria”.

A favor de este tipo de productos Campbell sólo ha encontrado la doble salida de auricular del modelo que estuvo probando. Para conectar dos auriculares a un iPod hace falta, después de todo, un adaptador.

Y ya que estamos con formatos olvidados, apunto en esta entrada el siguiente enlace: Microsoft está considerando distribuir Windows 7 en llaveros USB de memoria (pendrives, si lo prefiere), al menos en la versión básica destinada a Netbooks, que por lo general carecen de unidades de CD o DVD. El paso es lógico, el formato de discos ópticos, ya sean CD-ROM, DVD, o Blu-Ray, tienen los días contados, pero a la industria le está costando horrores darlo.

Vía | ElMundo.es
Entrada de | Álvaro

11:48, la hora de la frustración

El próximo jueves a las 11:48 GMT (12:48, en hora Central Europea), los británicos vivirán el minuto más frustrante del año. Es el momento en el que, según la compañía de soporte técnico TechGuys, la rabia y la sensación de impotencia se apoderan del mayor número de consumidores.

1229901239_0Es fácil de entender y probablemente similar a lo que ocurre en España el día 6 de enero. Uno se levanta por la mañana a eso de las 9 o las 10 y va a ver qué es lo que ha caído debajo del árbol. Abre su regalo mientras se toma el café y descubre un nuevo aparato —un GPS, una maquinilla de afeitar, un netbook, un soporte para el papel higiénico con base para el iPod, da igual…-. Lo intenta encender y descubre que no tiene pilas o que la batería está agotada. Le quita las pilas al mando a distancia para reutilizarlas en el nuevo y flamante gadget o lo enchufa y trata de volver a encenderlo. Nada.

A partir de ahí la cosa va cuesta abajo y sin frenos. Hay un momento de flaqueza en el que nos planteamos si habrá que leer el manual de instrucciones y quedar como un inútil delante del resto de la familia. Al final cedemos, a pesar de saber perfectamente que estará traducido del chino por un software de traducción automática y que lo mismo nos valdría leer una receta de gazpacho. Lo abrimos, buscamos la sección de problemas frecuentes y descubrimos por qué cada vez más fabricantes dejan de incluir un manual en papel dentro de las cajas de los productos: para lo único que sirven es para leer el número de teléfono del servicio de atención al cliente.

Así que llamamos. Desde las 11:40 a las 11:46 los servicios de atención telefónica, como el de TechGuys, se colapsan y a las 11:48 el volumen de llamadas alcanza el punto álgido. La mayoría de las llamadas piden desesperadamente ayuda para conectar el portátil a la red inalámbrica de casa —por lo visto es la duda mas frecuente- y al final el 15% de los consumidores acaba tan cabreado con la experiencia que decide devolver el producto, venderlo a otra persona o regalárselo a un amigo.

Y esa, en realidad, es la razón por la que resulta tan buena idea regalar tecnología, hay un 15% de posibilidades de que lo que regalemos acabe en nuestro bolsillo.

Vía | ElMundo.es

Una moneda de 50 céntimos de euro como «transporte secreto» de tarjetas de memoria microSD

euro-spy-coinEs curioso que exista una empresa decidada a la venta de monedas espía pero más curioso todavía es ver su último producto, todo un avance para los James Bond digitales: la moneda de 50 céntimos microSD. Aparenta ser una auténtica moneda de 50 céntimos de euro, y en cierto modo lo es, pero convenientemente «vaciada» para que en su interior se pueda camuflar una tarjeta de memoria microSD. Estas tarjetas miden unos 11×15 milímetros, de modo que caben en el interior sin problemas. Basta cerrarla y… ¡Listo! A atravesar fronteras con gigas y gigas de todo tipo de información secreta sin despertar sospechas y sin que las memorias sean detectadas. Estas monedas también existen en «versión dólar» estadounidense y se llaman micronickels.

Al cambio actual, el pequeño invento cuesta unos 20 euros; una cantidad un tanto alta para estar comprando medio euro, y además no incluye la memoria. Pero bueno, nunca se sabe cuándo se va a necesitar para salir de un apuro o para pasar esos planos secretos de país en país…

Vía | MicroSiervos.com

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 235 seguidores