Obsolescencia Programada: tú también la sufres

Si sueles estar a la onda del mundo blogueril o los Trending Topics de Twitter seguramente ya hayas oído hablar de este tema que tuvo cierta repercusión tras la emisión de uno de los documentales más populares de los últimos meses, emitido en La 2 de TVE: Comprar, Tirar, Comprar.

Particularmente también he sufrido directamente este problema: hace años mi primera impresora decidió morir, modelo muy parecido al del documental: una Epson Stylus C44. Como desconocedor por entonces de tal obsolescencia programada volví a comprar otra de la misma marca que por ahora no ha dado error, tal vez Epson vio empañada su imagen y decidió eliminar de sus nuevos modelos el chip de la muerte.

Parece que tras las denuncias que sufrió Apple con las baterías de sus primeros iPods, la compañia también decidió eliminar su radical política de obsolescencia: Llevo más de un año con uno y la vida de la batería continúa sobrepasando las 20 horas como el primer día. En cambio, en la actualidad podemos ver otras medidas de obsolescencia adoptadas por la compañía de Steve Jobs como el  prematuro abandono del iOS a sus primeros iPhones porque ya es hora de pasar otra vez por caja, o una reserva evidente de novedades muy solicitadas en su último iPod Touch (esa cámara de fotos que no llega al megapíxel) para presentarlas como novedades en su próxima versión, asegurándose más ventas.

Aunque si miramos a su competencia más directa, Microsoft, nos encontramos con la actual incompatibilidad en Windows XP de las últimas versiones de Internet Explorer y el paquete de Windows Live que incluye programas como Messenger o Movie Maker, cuando este SO, a pesar de su longevidad, sigue siendo usado por la mayoría de los usuarios.

En el ámbito social, la obsolescencia programada se encuentra muy arraigada y aceptada por la mayoría. Ésta se esconde tras la moda: ¿por qué he de renovar mi armario con nuevas prendas si las que tengo no están estropeadas?  ¿Mi pantalón de pitillo ya no se lleva?

Nada escapa del espíritu consumista. A no ser por éste, tal vez estaríamos familiarizados con tecnologías que no veremos hasta dentro de unas décadas, que no se comercializan ahora porque interesa explotar poco a poco las ya desarrolladas hace años, aunque entonces, paradójicamente se crearía una nueva obsolescencia, no programada, y más radical.

Spotify, Last.FM y iTunes: Adversarios o complementarios

En 2009 mi forma de escuchar música se redefinió completamente. Usuario del clásico Windows Media Player y Mp3Tag con el que etiquetaba y etiqueto las canciones, descubrí Spotify a inicios de 2009 y actualmente lo uso cuando quiero probar con la discografía de algún grupo o cantante para ver si merece la pena antes de adquidirla.

Desde junio de dicho año uso iTunes precisamente para organizar toda mi biblioteca musical, y desde diciembre, cuando terminé de organizar toda mi música con iTunes a la perfección (carátulas, artistas del álbum, género, año,…), me conseguí un iPod con el que sincronizo toda mi biblioteca automáticamente.

A raiz del iPod me enteré de la existencia de Last.FM y ahora simplemente lo uso para contabilizar el número de escuchas de mis canciones y artistas en iTunes y iPod para tener un gráfico donde poder ver a largo plazo representados mis gustos musicales a la perfección.

Así que para mí Spotify, iTunes y LastFM serán por siempre complementarios, por lo que las clases de guerras como esta que puedes ver pinchando aquí, nada más y nada menos que iniciada por la prestigiosa web de descargas Softonic, me parecen que tienen el problema de no encontrarle la verdadera esencia a cada programa.

iPad será a los notebooks lo que iPod fue a los discman

La verdad es que en el 2020 me veo con aparatos por todos lados, con el hogar completamente digitalizado y por qué no, controlado desde una tableta como esta, muy mejorada claro. Aún le queda mucho por evolucionar, es como si comparas el primer de todos los iPod’s con cualquiera de los que hoy se comercializan.

Al igual que el discman murió con la llegada del iPod, los siguientes en caer serán los notebooks o miniportátiles como hoy los conocemos: mitad pantalla-mitad teclado. Sino, tiempo al tiempo. No creo que tarden mucho en sacar imitaciones, al igual que los miles de mp3′s que imitaban al iPod, y que se popularizaron en España por 2004 y 2005, 3 o 4 años después del lanzamiento del iPod.

Buenafuente tampoco se pudo resistir al iPad.

Con el iPad haré como con el iPod, que hasta que no han pasado nueve años después de su lanzamiento, por fin he visto que merecía la pena (nano 5G) antes que comprarme un móvil carísimo que hiciera medianamente lo mismo: un iPhone liberado (sí, es que soy de tarjeta). Y es que aunque tiene muchos aspectos positivos, faltan otros muy esenciales como webcam, un puerto USB de los estándar, reproducción de vídeos a 1080p, una ranura para tarjetas de memoria o la multitarea como bien comenta Enrique Dans en el vídeo superior de la CNN+.

Saldrá a la venta en EE.UU. dentro de 59 días, y alrededor del mes de mayo en Europa. Os dejo con un vídeo promocional del iPad:

Walkman, tecnología del pasado

ScottWalkman

Fantástico artículo en la BBC -no se lo pierdan, hagan un esfuerzo con el inglés o usen el traductor- sobre un chico de 13 años al que su padre convence para usar un Walkman de los 80 en lugar de su iPod durante una semana.

El Walkman cumple estos días 30 años (el primer modelo comercial salió a la venta en Japón el 1 de julio de 1979) y la verdad es que compararlos con un MP3 de hoy en día da casi un poco de lástima. “Cuando me monté en el autobús de la escuela mis compañeros se rieron”, comenta Scott Campbell, el conejillo de indias de este experimento.

Cuesta creer que exista ya toda una generación incapaz de reconocer este tipo de producto o que sólo tuvo una experiencia directa con los últimos modelos, delgados y mucho más estilizados de los que se usaban en los 80.

Más interesante aún es comprobar qué consideran que falta en este tipo de productos o lo difícil que resulta entender conceptos que para nosotros eran evidentes: “tardé tres días en darme cuenta de que las cintas tienen otra cara” comenta -no se ría, si lo piensa desde la óptica de un chico que siempre ha usado discos duros o memoria sólida resulta un tanto absurdo-. Otra queja que da una pista de cómo consumimos música hoy en día: “No tiene función de reproducción aleatoria”.

A favor de este tipo de productos Campbell sólo ha encontrado la doble salida de auricular del modelo que estuvo probando. Para conectar dos auriculares a un iPod hace falta, después de todo, un adaptador.

Y ya que estamos con formatos olvidados, apunto en esta entrada el siguiente enlace: Microsoft está considerando distribuir Windows 7 en llaveros USB de memoria (pendrives, si lo prefiere), al menos en la versión básica destinada a Netbooks, que por lo general carecen de unidades de CD o DVD. El paso es lógico, el formato de discos ópticos, ya sean CD-ROM, DVD, o Blu-Ray, tienen los días contados, pero a la industria le está costando horrores darlo.

Vía | ElMundo.es
Entrada de | Álvaro

El contenido del iPod de una quinceañera

Jonas Brothers High School Musical Hannah Montana Miley Cyrus Music

En fin, no necesita traducción… jajajaja

Visto en Microsiervos

Vía | GraphJam

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